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Alemán A2: qué cambia respecto al A1

6 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie

En A1 el alemán todavía se deja traducir. Cambias las palabras, pones el verbo en su sitio y la frase sale. En A2 eso se acaba, porque entra el sistema de casos completo y con él la primera regla grande para la que el español no tiene nada que prestarte. Diecisiete de las sesenta clases del nivel van solo a eso.

Por eso A2 es donde la gente se cae. No por dificultad abstracta: por una razón concreta que se puede nombrar.

El mapa de A2

Cinco módulos, 60 clases:

MóduloClasesDe qué va
A2.117Nominativ, Akkusativ, Dativ y reflexivos
A2.210Preposiciones, espacio y cambio de posición
A2.315Pasado conversacional, futuro y cambio de estado
A2.47Infinitiv mit zu y paréntesis verbal
A2.511Determinantes, comparación y conectores

Veintisiete clases —casi la mitad del nivel— son casos y preposiciones. El resto es el pasado, el futuro y los conectores. A2 es, básicamente, el nivel de los casos.

Lo que de verdad cambia: el dativo

En A1 viste una casilla del acusativo: der se vuelve den y lo demás se queda quieto. Manejable.

El dativo pide bastante más. Es una función entera, y lo primero que hay que desmontar es la definición de colegio. Te dirán que el dativo es el objeto indirecto, el destinatario. A veces sí:

  • Ich gebe dem Kind das Buch. — Le doy el libro al niño.
  • Er schickt der Mutter ein Foto. — Él le manda una foto a la madre.

Pero también manda dativo cuando lo que llega no es una cosa:

  • Ich helfe dem Mann. — Ayudo al hombre.
  • Sie dankt der Lehrerin. — Ella le da las gracias a la profesora.

Y hasta cuando no llega nada en absoluto:

  • Das Buch gehört dem Kind. — El libro es del niño.
  • Der Film gefällt dem Vater. — La película le gusta al padre.

Ahí no se mueve ningún objeto. El verbo pide dativo igual, porque el caso no describe una escena: describe qué papel juega cada bloque dentro de la frase. Eso es lo que enseña la clase 56, con un título que resume la estrategia entera del nivel: El sistema de casos: función antes que terminación.

El error que solo comete el hispanohablante

Este merece párrafo propio, porque a un angloparlante no le pasa:

  • Mal: Ich helfe dich.
  • Bien: Ich helfe dir.

En español decimos «te ayudo» y «te veo» con el mismo «te». Un solo pronombre para las dos cosas, así que no hay nada en tu idioma que te avise de que en alemán son casos distintos. sehen pide acusativo, helfen pide dativo, y desde el español suenan idénticos.

No hay atajo. Los verbos que rigen dativo se aprenden en lista —helfen, danken, antworten, gehören, gefallen, passen— y el curso les dedica una clase entera, la 64. Para tener los dos casos enfrentados mientras la practicas, aquí está la diferencia entre el acusativo y el dativo.

La ene que se dice dos veces

Otra que se escapa siempre. En dativo plural la marca aparece en el artículo y en el sustantivo:

  • Ich helfe den Kindern. — Ayudo a los niños.
  • Ich danke den Lehrern. — Les doy las gracias a los profesores.

die Kinder pasa a den Kindern: la ene está dos veces. El error típico es cambiar solo el artículo y dejar den Kinder, que suena bien y está mal.

Con dos excepciones que se explican solas: si el plural ya termina en -n no se añade nada (den Frauen), y los plurales en -s no la admiten nunca (den Chefs, nunca den Chefsn). Las dos dependen de cómo se formó el plural en primer lugar, así que conviene tener a mano cómo se arman los plurales en alemán.

El pasado, y una regla que casi todos enseñan mal

Quince clases van al Perfekt, que es como los alemanes cuentan lo que pasó cuando hablan. Y aquí está la segunda toma de posición del nivel.

Te habrán dicho que los verbos de movimiento van con sein y el resto con haben. Suena razonable. Falla:

  • Ich habe das Auto gefahren. — Manejé el auto.
  • Ich bin nach Berlin gefahren. — Fui a Berlín.

Mismo verbo, fahren, dos auxiliares distintos. Porque el auxiliar lo decide la frase, no el verbo. El curso lo plantea como un algoritmo de tres preguntas, en la clase 90:

  • ¿Hay objeto? Entonces haben, sin más preguntas. Ich habe ein Brot gekauft.
  • ¿No hay objeto pero hay cambio de lugar o de estado? Entonces sein. Ich bin eingeschlafen — dormirse es pasar de despierto a dormido, y eso cuenta como cambio aunque nadie se mueva del sitio.
  • ¿Ni una cosa ni la otra? haben. Ich habe geschlafen.

En ese orden, y el orden importa. El error clásico es saltarse la primera pregunta: Ich bin das Auto gefahren está mal porque hay objeto, y con objeto siempre es haben, aunque el verbo suene a movimiento.

Las nueve preposiciones que eliges tú

El módulo A2.2 trae lo que más fama tiene del nivel: nueve preposiciones que admiten dos casos, y decides tú cuál. Las tienes una por una en las preposiciones que piden acusativo o dativo.

  • Das Buch ist auf dem Tisch. — El libro está sobre la mesa.
  • Ich lege das Buch auf den Tisch. — Pongo el libro sobre la mesa.

Y aquí el manual vuelve a fallar. Te dirá que el acusativo marca movimiento. Entonces, ¿por qué Ich laufe im Park —corro en el parque— va en dativo, si correr es puro movimiento?

Porque lo que decide es terminar donde no estabas. Corriendo por el parque das vueltas dentro del mismo sitio, así que dativo.

La consecuencia práctica es que muchas veces las dos versiones son correctas y significan cosas distintas. Ich lege das Buch auf dem Tisch está bien escrito y dice otra cosa: que dejas el libro estando ya encima de la mesa. Raro, pero alemán. Lo que eliges es qué quieres decir.

Las clases 56 a 82 son el corazón de A2. El temario completo está en el curso de BAUER.

Lo que también entra

Tres cosas más, en orden de utilidad:

  • El orden de los complementos. Con dos sustantivos, dativo antes de acusativo: Ich gebe dem Kind das Buch. Pero el orden se puede dar la vuelta cuando la noticia es la persona, y sigue siendo correcto. Lo que nunca cambia son los casos: mover el bloque no le cambia el uniforme.
  • *Infinitiv mit zu, siete clases. Es donde el segundo verbo se va al final con un zu delante, y donde los separables hacen algo que sorprende: el zu se mete dentro de la palabra — aufzustehen*.
  • Los conectores. und, aber, oder, denn, sondern primero; después deshalb, trotzdem, außerdem. Es lo que convierte frases sueltas en algo que suena a un adulto hablando.

Cómo saber si tu A2 está terminado

  • ¿Dices Ich helfe dir sin pensarlo, y sabes por qué no es dich?
  • ¿Pones la ene doble en den Kindern?
  • ¿Eliges haben o sein mirando la frase entera, no el verbo?
  • Ante auf dem Tisch y auf den Tisch, ¿sabes cuál dice qué?

Las cuatro que sí significan que A2 está hecho. Y eso vale más de lo que parece: es el nivel que abre B1, que es el que la ley alemana llama ausreichende Sprachkenntnisse y el que aparece como requisito en medio país.

Si alguna es que no, ya sabes a qué clase volver. Sale más barato que repetir el nivel entero.