Los niveles del alemán, de A1 a C2
6 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie
Son seis: A1, A2, B1, B2, C1 y C2, agrupados de dos en dos. Y no los inventó nadie en Alemania: son el Marco Común Europeo de Referencia, una escala del Consejo de Europa que mide igual el alemán que el finés. Por eso un B1 de alemán y un B1 de francés significan lo mismo, y por eso el certificado te sirve en cualquier país de la Unión.
Lo que casi nunca se cuenta es que en Alemania esa escala se salió del aula. Está escrita en la ley de extranjería, con un nombre propio para cada nivel.
Qué es cada nivel, con las palabras del marco
Las descripciones que circulan por ahí —«A1 es para principiantes»— son resúmenes de resúmenes. Estas son las del marco, traducidas sin adornos. Fíjate en cómo están redactadas: siempre en términos de lo que puedes hacer, nunca de lo que sabes.
| Nivel | Bloque | Hablando con alguien, puedes… |
|---|---|---|
| A1 | Usuario básico | interactuar de forma sencilla, siempre que la otra persona esté dispuesta a repetir o reformular |
| A2 | Usuario básico | comunicarte en tareas simples y rutinarias, con un intercambio directo de información |
| B1 | Usuario independiente | desenvolverte en casi cualquier situación que surja viajando por una zona donde se hable el idioma |
| B2 | Usuario independiente | interactuar con la fluidez y la espontaneidad suficientes para que hablar con nativos sea normal |
| C1 | Usuario competente | expresarte con fluidez y espontaneidad, sin que se note que buscas las palabras |
| C2 | Usuario competente | participar sin esfuerzo en cualquier conversación o discusión |
Los descriptores completos, habilidad por habilidad, están en la rejilla oficial de Europass.
Mira dónde cambia de verdad la redacción: entre A2 y B1 el marco deja de hablar de «tareas rutinarias» y empieza a hablar de «situaciones». Esa es la frontera real — la que separa repetir frases preparadas de responder a algo que no esperabas.
En Alemania los niveles están escritos en la ley
El §2 de la Aufenthaltsgesetz, la ley de residencia, dedica cinco apartados a decir qué significa cada nivel. Es la definición que aplica un funcionario cuando abre tu expediente.
| Nivel | Cómo lo nombra la ley | Literalmente |
|---|---|---|
| A1 | einfache Sprachkenntnisse | conocimientos sencillos |
| A2 | hinreichende Sprachkenntnisse | conocimientos bastantes |
| B1 | ausreichende Sprachkenntnisse | conocimientos suficientes |
| B2 | gute Sprachkenntnisse | buenos conocimientos |
| C1 | beherrscht die deutsche Sprache | domina la lengua alemana |
| C2 | — | no aparece |
Hay un detalle que se pierde al traducir. Hinreichend y ausreichend significan casi lo mismo —los dos caen en «suficiente»— y sin embargo la ley pone hinreichend en A2 y ausreichend en B1. En español suenan igual; en el texto legal son dos escalones distintos, y el segundo es el que se exige, entre otros requisitos, para el permiso de establecimiento.
Y una ausencia que dice bastante: C2 no está. La ley se detiene en C1, y ni siquiera lo trata como un nivel más — dice que un extranjero beherrscht die deutsche Sprache cuando llega ahí. Por encima de ese punto, al Estado alemán no le queda nada que regular.
El texto está publicado en gesetze-im-internet.de, en alemán y con traducción oficial al inglés.
Qué hay dentro de cada nivel
«B1 es intermedio» no le sirve a nadie. Un nivel es una lista concreta de cosas que sabes hacer con la gramática. Así se reparten en el curso de BAUER, que va de A1 a B1 en 180 clases repartidas en 17 módulos.
A1 · La base absoluta
Cinco módulos, 55 clases. Empieza donde hay que empezar: el sustantivo nunca viaja solo, sino con su artículo y su plural — der Tisch, die Tische. Trece clases para el género y el plural, cinco para los pronombres, veintiuna para el presente del verbo, catorce para el orden de la oración. El reparto módulo por módulo, con las tres decisiones estructurales que sostienen el nivel, está en el temario de A1 visto por dentro.
El corazón de A1 está en la clase 40, Aussagesatz: el verbo conjugado ocupa la posición 2. Es la viga que sostiene toda la sintaxis alemana, y si no queda firme aquí, lo que se construya encima se mueve.
A2 · Consolidación
Cinco módulos, 60 clases, y aquí llega lo que el alemán tiene y el español no. Diecisiete clases seguidas sobre el sistema de casos, empezando por una que resume la estrategia entera: El sistema de casos: función antes que terminación. Después, diez clases de preposiciones y espacio, quince de pasado conversacional, y los primeros conectores.
Este es el nivel donde la gente abandona. Más abajo está el motivo.
B1 · Gramática avanzada
Siete módulos, 65 clases, y ninguna sobra: la declinación del adjetivo, los tiempos narrativos, la subordinación —Hauptsatz y Nebensatz: las dos arquitecturas—, las oraciones relativas, la pasiva, el Konjunktiv II y el Genitiv.
Es el nivel que la ley llama ausreichend y el que aparece en los requisitos de media Alemania.
El temario completo, módulo por módulo, se puede recorrer en el curso de BAUER sin registrarse.
Dónde está de verdad el salto
Todo el mundo repite que el escalón difícil es de B1 a B2. Para un hispanohablante que aprende alemán, eso es falso.
El salto caro es A1 → A2. En A1 el alemán se parece lo bastante al español como para que la intuición funcione: cambias palabras, pones el verbo en su sitio y avanzas. En A2 esa intuición deja de servir, porque entran los casos.
Y dentro de A2 hay una clase donde se decide todo. Nueve preposiciones admiten dos casos, y eres tú quien elige:
- Das Buch ist auf dem Tisch. — El libro está sobre la mesa.
- Ich lege das Buch auf den Tisch. — Pongo el libro sobre la mesa.
La preposición es la misma, auf. Lo que cambia es el artículo: dem en la primera, den en la segunda. En español esa diferencia no toca al artículo —«la mesa» es «la mesa» en las dos—, así que no hay nada que trasladar. Hay que construirla desde cero.
Aquí es donde casi todos los manuales enseñan mal. Te dirán que el acusativo marca movimiento y el dativo, quietud. Suena bien y falla:
- Ich laufe im Park. — Corro en el parque.
Ahí hay todo el movimiento del mundo, y va en dativo. Porque lo que decide es si algo termina donde no estaba. Corriendo por el parque das vueltas dentro del mismo sitio. La regla buena habla de cambiar de sitio, y el movimiento en sí le resulta indiferente.
Y una consecuencia que casi nadie menciona: las dos versiones de una frase suelen ser correctas las dos. Ich lege das Buch auf dem Tisch está bien escrito y dice otra cosa — que dejas el libro estando ya encima de la mesa. Es raro, y es alemán. Lo que eliges es qué quieres decir.
Cuando esas nueve preposiciones dejan de doler, A2 está hecho. Y lo de B2 empieza a parecer razonable.
Cómo saber en qué nivel estás
No hay forma honesta de resolverlo con un test de diez preguntas. Pero hay tres que ubican bastante bien:
- ¿Puedes decir el artículo y el plural de un sustantivo nuevo sin pararte a pensar? Si no, sigues en A1, por mucho vocabulario que tengas.
- ¿Eliges el caso correcto después de una preposición sin dudar? Si dudas, estás dentro de A2, no lo has terminado.
- ¿Entiendes una frase con relativa y el verbo al final sin releerla? Eso ya es B1.
Cuando llegue el momento de acreditarlo con un papel, la pregunta cambia: deja de ser qué nivel tienes y pasa a ser qué certificado acepta el organismo que te lo pide. Eso está en telc o Goethe: qué examen te conviene. Y el nivel que aparece en más requisitos alemanes, con lo que trae por dentro, en el B1.
Ninguna de las tres es de vocabulario, y no es casualidad. El vocabulario se acumula; la gramática se ordena. Y es la gramática la que decide en qué nivel estás.