telc o Goethe: qué nivel de alemán te piden de verdad
6 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie
Lo decide el organismo que te lo pide. La oficina de extranjería, el organismo que reconoce tu título, la universidad y el empleador se rigen cada uno por un texto distinto, y manda ese texto.
Hay tres que alcanzan a casi todo el mundo: la ley de residencia, su reglamento y el de los cursos de integración. Leídos de principio a fin, solo hay un certificado de idioma que esos textos nombren para un trámite de visado. Se llama das Deutsche Sprachdiplom der Kultusministerkonferenz, y probablemente es la primera vez que lo lees.
El único certificado que nombra el reglamento de visados
Aparece dos veces, en el § 34 del reglamento de residencia. Ese parágrafo enumera los casos en que un visado de estudios no necesita el visto bueno de la oficina de extranjería alemana. Uno es para quien salió de un colegio alemán en el extranjero con un acceso nacional a la universidad in Verbindung mit dem Deutschen Sprachdiplom der Kultusministerkonferenz; el otro, para quien lo consiguió igual en una escuela financiada con fondos alemanes. Quien sale de un colegio alemán con acceso internacional a la universidad entra en esa lista sin el diploma.
Para Hispanoamérica eso pesa, porque la condición es haber estudiado en una de esas dos escuelas. Lo que ahorra es un trámite, y solo eso: la admisión y el nivel siguen su curso.
Todo lo demás, en esos textos, está escrito como un nivel del marco europeo. Las palabras «Goethe» y «telc» no aparecen ninguna vez. Qué es cada nivel y qué nombre le da la ley alemana está en los niveles del alemán.
Dónde el nivel decide algo
Cuatro puertas frecuentes, con el parágrafo que las cierra:
| Para qué | Qué exige el texto | Dónde está |
|---|---|---|
| Permiso de establecimiento | conocimientos suficientes de alemán (B1) y de la vida en Alemania | § 9 de la ley de residencia |
| Nacionalidad alemana | superar una prueba de idioma del nivel B1 | § 10 de la ley de nacionalidad |
| Permiso para buscar plaza de Ausbildung | conocimientos suficientes de alemán (B1) | § 17 de la ley de residencia |
| Chancenkarte por puntos | A1 de alemán o B2 de inglés, como mínimo | § 20a de la ley de residencia |
Mira la segunda fila. Es la única de las cuatro donde la norma nombra una prueba: el § 10 de la ley de nacionalidad da el requisito por cumplido cuando alguien satisface die Anforderungen einer Sprachprüfung der Stufe B 1. Las otras tres piden conocimientos, sin decir cómo se demuestran.
El B1 se repite en tres de las cuatro filas. Por eso el nivel B1 abre casi todo lo que un hispanohablante viene a pedir.
El B1 de tres de esas cuatro filas es exactamente el techo del curso completo de BAUER: 180 clases en 17 módulos, de A1 a B1, con 55, 60 y 65 clases por nivel.
El Estado le pone puntos a tu nivel
La Chancenkarte es un permiso para venir a buscar trabajo o a tramitar el reconocimiento de un título. Quien no entra ya como personal cualificado entra por puntos, y el anexo de la ley le pone número a cada mérito. Los del idioma:
| Nivel acreditado | Puntos |
|---|---|
| Alemán B2 | 3 |
| Alemán B1 | 2 |
| Alemán A2 | 1 |
| Inglés C1 | 1 |
La mínima son seis puntos, y la tabla se calla un detalle: puntúas el alemán una sola vez, por el nivel más alto que acredites. El techo del alemán son tres puntos de seis.
El resto sale de otras casillas, y la más gorda es que una autoridad de reconocimiento haya dictaminado que a tu título le faltan medidas de adaptación para ser equivalente o para darte el permiso de ejercicio: cuatro puntos de seis, más que ningún otro. Después vienen la experiencia profesional, hasta tres puntos; que tu profesión esté en los grupos que la ley señala para la Tarjeta Azul UE; la edad, con dos puntos por debajo de los treinta y seis; seis meses seguidos y legales en Alemania en los últimos cinco años; y que tu pareja pida la tarjeta contigo. El idioma pesa en ese reparto sin llegar a decidirlo. Lo demás está en trabajar en Alemania.
El examen que organiza el propio Estado
Se llama der Deutsch-Test für Zuwanderer y lo describe el § 17 del reglamento de los cursos de integración: un test escalado que acredita las cuatro destrezas —escuchar, leer, escribir y hablar— auf den Stufen A2 bis B1.
Escalado significa que el examen decide el nivel por ti: te presentas y el resultado dice dónde caíste. telc llama Dual-Level a la misma idea: se evalúa en dos escalones y el certificado sale con el nivel inferior o con el superior. Para quien duda entre dos niveles, eso ahorra la peor forma de perder un examen: fallar un B1 por poco teniendo un A2 de sobra.
El curso de integración se cierra con dos pruebas: la de idioma y otra llamada Leben in Deutschland. Hace falta B1 en la primera y la puntuación necesaria en la segunda. Entonces el Bundesamt für Migration und Flüchtlinge expide das Zertifikat Integrationskurs, en papel y solo en papel: la norma excluye la forma electrónica.
Y ahí cambian las cuentas. El § 9 de la ley de residencia da por acreditados los dos requisitos del permiso de establecimiento —idioma y conocimientos sobre la vida en Alemania— a quien terminó ese curso con éxito. Un certificado B1 privado responde a la mitad; la otra mitad se examina aparte.
Un año, contado hasta la matrícula
El mismo § 17 admite que ese B1 se acredite con otro certificado, y pone cuatro condiciones. Que sea una prueba estandarizada de B1 reconocida por el Bundesamt. Que del papel se desprenda que alcanzaste al menos ese nivel. Que lo entregues como muy tarde al matricularte con el centro. Y que en ese momento no tenga más de un año.
La última descoloca a mucha gente. Aquí, un certificado de idioma tiene fecha de caducidad aunque no la lleve impresa: doce meses contados hasta la matrícula. Sacarlo «para tenerlo» y guardarlo dos años sale mal. La lista de pruebas admitidas la fija el propio Bundesamt, y ahí es donde preguntas antes de pagar un examen.
Quién puede examinarte
Un centro autorizado para dar cursos de integración necesita además una habilitación aparte para tomar los exámenes, y una por cada una de las dos pruebas. Y tiene que poner al menos un trägerunabhängiger Prüfer: un examinador ajeno al propio centro. La norma dice para qué: para garantizar la correcta realización de la prueba y el máximo de seguridad. Por eso un certificado vale algo: quien te corrige es alguien distinto de quien te preparó.
En ese mismo parágrafo está la frase que explica el silencio de la ley sobre las marcas: el Bundesamt puede encargar la organización y la corrección de estos exámenes a un instituto im Wege der Ausschreibung, mediante concurso público. El Estado regula el procedimiento; el nombre de quien lo ejecuta sale de un contrato, y los contratos cambian de manos. El reglamento entero está en gesetze-im-internet.de.
Un aviso que en español se salta siempre: medicina, enfermería, arquitectura y magisterio están reguladas, y quién reconoce el título lo fija cada estado federado a través del organismo que le corresponda. Ese circuito está en homologar un título en Alemania. Y lo migratorio depende de tu nacionalidad: quien contesta es el consulado alemán de tu país.
El catálogo de telc y los exámenes con apellido
telc gGmbH tiene su sede en Bad Homburg y publica exámenes de alemán en los seis niveles, de A1 a C2. Lo interesante para quien llega de Hispanoamérica son los que llevan apellido: telc Deutsch B1·B2 Pflege para enfermería, telc Deutsch B2·C1 Medizin Fachsprachprüfung para medicina, telc Deutsch C1 Hochschule para el acceso a la universidad. Varios son de los escalados.
Si quien te pide el idioma es un organismo profesional o una facultad, mira si hay una prueba pensada para ese trámite antes de apuntarte a la general: un examen de lengua común y uno de lenguaje especializado se preparan distinto, aunque los dos digan B2 en la portada.
El vocabulario del expediente
Seis palabras que vas a ver en cualquier trámite de idioma, con su artículo y su plural.
- die Prüfung, die Prüfungen — la prueba. Lo que haces.
- das Zertifikat, die Zertifikate — el certificado. Lo que te queda.
- der Nachweis, die Nachweise — la acreditación: ese papel visto desde la ventanilla.
- die Sprachkenntnisse — los conocimientos de idioma, casi siempre en plural. Es la palabra de las leyes.
- der Prüfer, die Prüfer — el examinador. Al menos uno, ajeno al centro.
- das Sprachdiplom, die Sprachdiplome — el diploma de idioma. El de la Kultusministerkonferenz es el que está en el reglamento de visados.