El Oktoberfest empieza en septiembre, y allí se habla bávaro
7 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie
El Oktoberfest de 2026 va del 19 de septiembre al 4 de octubre, dieciséis días, y esas fechas salen de una regla que puedes aplicar a cualquier año: empieza el sábado siguiente al 15 de septiembre y termina el primer domingo de octubre. Lo de septiembre viene de 1872. Y conviene saber una segunda cosa antes de llegar: buena parte de lo que vas a oír en la carpa aparece en el diccionario alemán con una marca regional al lado. Eso es bávaro. Lo que tú estudias es el estándar.
La fecha sale de una regla, y la regla cabe en una línea
El portal de la ciudad de Múnich lo cuenta en su historia de la fiesta. En 1872 se adelantó el Oktoberfest a septiembre para aprovechar el buen tiempo del Altweibersommer, el veranillo tardío que en Alemania cae a finales de mes. Desde entonces, dice la ciudad, «tradicionalmente empieza siempre el sábado siguiente al 15 de septiembre y termina el primer domingo de octubre».
Compruébalo contra 2026. El 15 de septiembre es martes, así que el sábado siguiente es el 19. El primer domingo de octubre es el 4. Del 19 al 4 hay dieciséis días contando los extremos, la duración exacta que anuncia el ayuntamiento. Ninguna lista de fechas en español explica de dónde salen esos días. Y la palabra «tradicionalmente» está ahí por algo: el propio portal registra que la edición de 2023 duró dieciocho.
El nombre es más viejo que el calendario. El primer Oktoberfest se celebró el 17 de octubre de 1810, con una carrera de caballos, por la boda de Luis I de Baviera y la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen; la pradera pasó a llamarse Theresienwiese en honor de la novia. Cuando en 1872 la fiesta cambió de mes, el nombre ya llevaba sesenta años puesto.
La Wiesn es un prado, y ese prado lleva nombre de novia
En Múnich la fiesta se llama die Wiesn. El DWDS le dedica un artículo propio y explica el mecanismo: Wiesn es la variante bávara de Wiese y funciona aquí como forma abreviada de Theresienwiese, el nombre del terreno donde se celebra el Oktoberfest. La palabra más famosa de la fiesta significa, literalmente, «el prado».
Y arrastra el género del original. die Wiese, die Wiesen es femenino, así que die Wiesn también lo es; su plural es Wiesn, sin cambio, y el DWDS avisa de que casi no se usa en plural. Tiene sentido: prado hay uno.
Esa palabra dialectal entró en la versión digital del Duden en 2017 y en la 28.ª edición impresa en 2020, según el portal municipal. Hoy el Duden la recoge como sustantivo femenino, y su ejemplo de uso dice: die Wiesn (Münchner Oktoberfest) zählte 2017 sechs Millionen Besucher. Seis millones de visitantes, en 2017. Es la cifra que verás repetida en casi todas las páginas en español sobre el Oktoberfest, casi siempre sin el año.
Las cifras, con el año pegado al lado
El portal de la ciudad publica un balance de cada edición, con el año al lado:
| Edición | Visitantes | Detalle |
|---|---|---|
| 2023 | unos 7,2 millones | El récord hasta hoy. Esa edición duró 18 días, dos más de lo habitual |
| 2024 | unos 6,7 millones | 447.356 entradas de pago en la Oide Wiesn |
| 2025 | unos 6,5 millones | Bajó tras el cierre del recinto durante varias horas el 1 de octubre por una amenaza de bomba |
Comparar 2023 con 2025 es comparar dos fiestas de duración distinta. Y otra cifra sorprende al revés: la ciudad calcula que alrededor del 21 % de los visitantes viene del extranjero de media, y que el sábado central esa proporción sube al 30 % aproximadamente. El resto es gente de Múnich y de los alrededores. Sigue siendo, sobre todo, la fiesta de una ciudad.
Dos datos prácticos más. Entrar es gratis: la Theresienwiese, las carpas y los jardines de cerveza son de acceso libre, con una sola excepción, la Oide Wiesn —la parte histórica creada en 2010—, que cuesta 4 euros. La cerveza va cara: en 2026 la Maß cuesta entre 14,80 y 15,90 euros según el negocio, frente a los 14,50 a 15,80 del año anterior.
El vocabulario de la Wiesn, con la marca del diccionario al lado
El primer choque entre el alemán del curso y el de la carpa es el género de la cerveza. Tú aprendiste das Maß, die Maße, neutro: la medida. Correcto, y así está en el DWDS. Pero el DWDS abre un segundo artículo para la misma forma —²Maß, die, das—, marcado «meist D-Südost», predominantemente en el sureste de Alemania, con otro significado: en Baviera y típicamente en fiestas populares, un litro de cerveza en un recipiente del tamaño correspondiente. Un litro exacto, confirma el ayuntamiento.
Así que la jarra de la Wiesn es die Maß, femenino, y el diccionario la separa en una entrada aparte porque se trata de otra palabra. Pedir «ein Maß» te deja con tu cerveza igual, pero te delata en tres letras. El recipiente tiene nombre propio: der Maßkrug, die Maßkrüge, masculino, jarra de un litro, marcado süddeutsch. Y se pronuncia con la a breve y la ß como una doble s, avisa la ciudad: alargarla pensando en die Maßeinheit, la unidad de medida, es el error clásico del norte.
Con el resto pasa lo mismo. En la tercera columna va la marca literal del diccionario: D-Südost es el sureste de Alemania, A Austria, bayr. bávaro, mundartlich dialectal, süddeutsch del sur.
| En la carpa | En alemán estándar | Marca del diccionario |
|---|---|---|
| die Wiesn | das Oktoberfest, die Oktoberfeste | Variante bávara de die Wiese, abreviatura de Theresienwiese |
| die Maß | das Maß es la medida; el litro de cerveza va aparte | meist D-Südost, gelegentlich D-Südwest, gelegentlich A |
| die Brezn | die Brezel, die Brezeln | Brezn aparece marcada bayr.; Breze, österr. y bayr. |
| das Hendl | das Hähnchen | mundartlich, D-Südost, A. Es el diminutivo bávaro de Hahn |
| Servus | Hallo al llegar, Tschüss al irse | meist D-Südost, A |
| die Gaudi | der Spaß, die Späße | El estándar es das Gaudi, neutro; die Gaudi, femenino, va marcado süddeutsch, österreichisch |
| der Maßkrug | der Bierkrug, die Bierkrüge | süddeutsch |
Brezn merece un apunte. La página oficial del ayuntamiento para aprender bávaro es tajante: se dice Brezn, sin la segunda e y con n final, y palabras como Brezel o Pretzel mejor evitarlas dentro de la carpa delante de un local. La forma que enseña tu libro, die Brezel, die Brezeln, femenino, es la que sirve en todo lo demás: en un examen, en un correo o en una panadería de Hamburgo. Y Gaudi cambia de género según dónde estés: el DWDS lo registra como neutro, das Gaudi, del latín gaudium, alegría, con una forma secundaria femenina marcada «süddeutsch, österreichisch».
Prost es la que sobrevive fuera de Baviera. El DWDS la clasifica como interjección coloquial, la deriva del latín prōsit —«que aproveche»— y añade la línea que más te interesa: pertenece al vocabulario del Goethe-Zertifikat B1. Es la única de la lista que un examen oficial espera que sepas, y va sin marca regional. Si vas a memorizar una sola, memoriza esa. Qué se pide en ese nivel está en qué es el nivel B1 de alemán.
El sábado de apertura, a las doce en punto, el alcalde de Múnich pincha el primer barril en la carpa Schottenhamel y grita O'zapft is!, que en estándar sería Es ist angezapft: está pinchado. El verbo es anzapfen —zapft an, zapfte an, hat angezapft—, y el sustantivo, der Anstich, die Anstiche, masculino. La tradición arrancó en 1950 con Thomas Wimmer, que necesitó diecisiete golpes y sigue teniendo el récord del peor Anstich.
Por qué das Dirndl es neutro si designa a una mujer
das Dirndl es, según el DWDS, el vestido de la Tracht. Neutro, plural Dirndl o Dirndln. El diccionario añade un detalle que delata al forastero: la forma Dirndel es rara y se usa sobre todo en Alemania fuera de Baviera, hipercorrección de quien intenta hablar bávaro y le mete una e que ahí no va. Y hay una segunda acepción, la buena: marcada «D-Südost (Altbayern), A», Dirndl significa también «muchacha, mujer joven». Una palabra neutra para una persona de sexo femenino.
Si eso te suena, es porque ya lo estudiaste. La clase 5 del Curso Completo, del módulo A1.1, se llama «Patrones frecuentes del neutro» y su primer grupo son los diminutivos en -chen y -lein: das Mädchen, la niña; das Brötchen, el panecillo; das Büchlein, el librito. Su ficha de error lo dice sin rodeos: el error más famoso del alemán es escribir die Mädchen porque una niña es una niña, y la forma gramatical manda sobre el sexo.
La -l bávara hace el mismo trabajo que la -chen estándar. Por eso das Dirndl es neutro, y por eso lo es también das Hendl, que el DWDS documenta como diminutivo bávaro de Hahn, gallo. Una palabra que el temario no menciona queda explicada por una clase de A1, y por ahí va cómo saber el género de una palabra alemana.
El mismo razonamiento resuelve los compuestos de la fiesta. La clase 13, también de A1.1, se titula «Sustantivos compuestos: leer de derecha a izquierda», y su ficha corrige das Autoschlüssel por der Autoschlüssel: el género lo fija la última palabra, la llave, que es masculina. Aplícalo y te salen tres géneros sin consultar nada. das Zelt → das Festzelt, die Festzelte, y también das Bierzelt. der Krug → der Maßkrug. das Fest → das Oktoberfest, die Oktoberfeste y das Volksfest, la fiesta popular. Los plurales hay que aprenderlos aparte, porque ahí las terminaciones se heredan mucho peor, y ese lío tiene su propio artículo.
Así está construido el resto. El Curso Completo son 180 clases en 17 módulos, de A1 a B1, y cada corrección explica por qué falla lo que fallaste, también cuando aciertas. En las clases de muestra hay lecciones abiertas si creas una cuenta gratuita.
El bávaro está dentro del Hochdeutsch, y eso confunde a todo el mundo
das Hochdeutsch es neutro y solo tiene singular; la variante das Hochdeutsche siempre lleva artículo. Su primera acepción en el DWDS es la que conoces: la forma estándar, la que se escribe, heredera de la lengua de cancillería de Meißen. La segunda es técnica, de lingüística: el conjunto de las Mundarten en las que se llevó a cabo, entera o en parte, la segunda mutación consonántica, con el mitteldeutsch y el oberdeutsch como hipónimos, y el oberdeutsch dividido en bávaro y alemánico.
Junta las dos y sale la paradoja: el bávaro es hochdeutsch en el sentido técnico y lo contrario de «Hochdeutsch» en el sentido de todos los días. Por eso oyes que en Múnich no se habla Hochdeutsch y también que el bávaro forma parte del alto alemán, y las dos cosas son ciertas: son dos palabras distintas con la misma forma. Lo alto de «alto alemán» habla de las tierras altas del sur, es geografía, y el norte, con su Plattdeutsch, quedó fuera de esa mutación. De eso hablamos en elegir ciudad en Alemania.
Otra distinción que confunde por escrito: bairisch con i es el adjetivo lingüístico, «en dialecto bávaro» según el DWDS; bayerisch con y significa relativo al Estado Libre de Baviera. El diccionario es tan estricto con esto que, dentro de una cita ajena que decía bayrischen Dialekt, intercala la corrección: (= bairischen). La página del ayuntamiento se titula «Bairisch lernen», con i.
Para lo tuyo la consecuencia es sencilla. El estándar es lo que te van a pedir en un examen oficial, en una entrevista de trabajo y en cualquier ventanilla. die Mundart, die Mundarten —femenino, sinónimo de der Dialekt, die Dialekte— se aprende en casa y en la calle, y a un extranjero nadie se lo exige. Ponerte con el bávaro antes que con el estándar sería como estudiar el voseo rioplatense antes que el español: encantador, y en el orden equivocado.
Tres cosas que se dan por hechas
Es un día laborable. El artículo 1 de la ley bávara de festivos —das Feiertagsgesetz, neutro, porque das Gesetz lo es— enumera doce festivos legales en todo el Land, y el Oktoberfest queda fuera de esa lista. La fiesta más grande de Alemania transcurre en días de trabajo normales. El único festivo legal que cae dentro de las fechas de 2026 es el 3 de octubre, el Tag der Deutschen Einheit, que sí figura ahí.
Puedes ir en vaqueros. El ayuntamiento lo dice con todas las letras: en el Oktoberfest no rige ninguna Kleiderordnung y cualquier ropa vale. die Tracht, die Trachten —el traje tradicional— y die Lederhose, die Lederhosen volvieron a ponerse de moda, sobre todo entre gente joven, y siguen siendo opcionales. Un apunte de plural: el DWDS advierte que Lederhosen funciona igual como plural que como singular.
El lazo del Dirndl es una costumbre informal. La ciudad recoge lo que circula por todas partes —a la izquierda soltera, a la derecha comprometida o casada, atrás en el centro camarera o viuda, siempre desde el punto de vista de quien lleva el vestido— y lo llama costumbre no oficial: cada cual puede atarlo donde quiera por cualquier otro motivo.
Y un último apunte, este serio. El 26 de septiembre de 1980 una bomba mató en la entrada principal a doce visitantes y al atacante e hirió a más de doscientas personas; hay un monumento en el recinto. La fiesta se ha suspendido veintiséis veces en 211 años, las últimas en 2020 y 2021 por la pandemia. Dos siglos en pie incluyen guerras, epidemias e inflaciones, y eso también es el Oktoberfest.
Qué decir si acabas yendo
No vas a hablar bávaro, y no hace falta. La propia página del ayuntamiento lo dice: no tienes que pronunciar cada palabra a la perfección, porque los bávaros son muy tolerantes con esto.
Con cuatro cosas vas sobrado. Servus al llegar y al irte, que sirve para las dos. Eine Maß, bitte con la a corta. Prost al brindar, la única que te van a pedir en un examen. Y danke, que funciona en todas partes. Lo demás es escuchar con criterio: saber que die Wiesn significa el prado, y que la marca D-Südost te está diciendo dónde funciona esa palabra.
Si el viaje va en serio, lo que necesitas para entrar y moverte está en viajar a Alemania. Y si al volver quieres entender la conversación entera, ya sabes por dónde empieza: por el estándar.